jueves, 14 de agosto de 2014

Museo Reina Sofia y paseo por Lavapies (Agosto 2014)



Este es otro plan para cualquier tarde de agosto, para seguir descubriendo la ciudad en estos días que todo el tráfico se reduce considerablemente, que llegas en seguida, aparcas en cualquier lado…qué gozada.

 
Primero visitamos el museo Reina Sofia, porque tiene un par de exposiciones temporales y además a partir de las 19:00 al menos entre semana es gratuito.
Nos detenemos mas en la exposición de Richard Hamilton, y pasamos algo más por encima en la de La casa estudio de Hanne Darboen. Exposiciones sobre las que no hare ningún juicio de valor ya que de arte entiendo bien poco, pero sí me atrevo a recomendar la primera de Hamilton, mucho más que la segunda.

Después salimos por la salida de la calle embajadores hacia la glorieta del mismo nombre y tomamos la primera a la derecha, para adentrarnos en el barrio de Lavapies. Hace años que había oído sobre la transformación de este  barrio en cuanto al giro que había pegado por la inmigración pero nos habían comentado que últimamente estaba volviéndose a transformar y había algunos sitios chulos para tomar algo. Así que había que descubrirlo.

La calle Argumosa, esta repleta de terracitas y bares, la mar de curiosos. Son los bares de barrio de toda la vida, pero que han sufrido un proceso de transformación, intentando hacerse más modernos y buscar un público más vanguardista, pero que se han quedado a medio camino y la clientela, que sigue siendo la del barrio de toda la vida, sigue demandando su cerveza y tapita  al estilo mas “castizo”. Pero tanto eclecticismo lo hace único y merece la pena pasear y quizá cenar en alguno de los restaurantes, indios, africanos…etc que se pueden encontrar en esta calle.

Nosotros seguimos paseando llegamos a la plaza de Lavapiés y damos una vuelta por los alrededores. Aquí se pierde ya algo el encanto de los bares  anteriores y se abre paso un sinfín de restaurantes indios 100% auténticos.
Si bien esta zona no es ni atrae al mismo público que Chueca y Malasaña, si merece la pena un paseo corto para ver como en cuatro calles pueden convivir vecinos de tan diferentes orígenes..indios, chinos, africanos…..

Y entre todas esta calles, el gran descubrimiento, en la calle Tribulete número 14, hay un edificio reformado de la UNED, en cuya azote han puesto una terraza (Gau Café),  que sin conocer bien el barrio diría que es de lo mejorcito. Comida exquisita, buen ambiente y buena atención….tanto para cenar como para tomar una copa…eso sí, yo fui un miércoles y estaba hasta arriba, así que mejor reservar.
Merece la pena desplazarse hasta aquí aunque sea solo por este sitio.


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