martes, 12 de agosto de 2014

Diario viaje Marrakech (Enero 2011)



Recupero el diaro de la escapada a Marrakech con el fin de que sirva de referencia para otros viajeros....




Miércoles 12 de enero de 2010
Salimos de madrid a las 10:00 de la mañana volando con EasyJet (la casualidad hace que coincidamos  mismo vuelo con el humorista Leo Harlem). El vuelo se da fenomenal y a las 12:00 hora local estamos ya en Marrakech.
Desde el aeropuerto cogemos el autobús 19 (20 dinares por persona, aprox 2 euros) que nos lleva hasta el barrio de Gueliz que es donde esta nuestro hotel: La Renaissance
El hotel esta muy bien, la decoración exquisita, la habitación algo pequeña pero lo malo es la ubicación que creemos que no se puede ir andando hasta la medina.
Deshacemos las maletas y nos bajamos a comer en una terracita que hay cruzando la calle a la izquierda del hotel y que esta bastante llena de extranjeros. Comemos fenomenal un Tajin de cordero y un cuscus de pollo.
Despues de la siesta es momento de bajar a ver la famosa plaza de Jemaa el Fnac. Para ello tomamos el autobús 1 (3.5 dinars) . Tarda un poquito en venir y va bastante lleno pero te deja justo al lado de la plaza.

La plaza por la noche este repleta de chiringuitos para cenar tipo verbena, con asientos corridos y toldos de plástico y una humareda que envuelve toda la zona. Tambien hay corrillos de marroquíes alrededor de contadores de historias, bailarines y gente que monta juegos de destreza.
Nos atrevimos a comer en uno de los puestecillos en el numero 12, porque el relaciones publicas parecía un poco mas serio y hablaban algo de español que siempre se agradece. La cena es barata (100 din) pero no se come demasiado bien. Verduras a la brasa y pinchos morunos. Y para el que se atreva también tienen pescado pero hay que echarle mas valor.
Es curioso pero los puestecillos están como muy diferenciados entre los que van los locales y los que son para extranjeros.
Bueno al menos había que probarlo.
Volvemos en autobús al hotel.
Jueves 13 de enero de 2011
Desayunamos en el buffet del hotel, no es de los mejores pero no esta mal, bastante correcto.
Lo que esta fenomenal es la decoración, además el restaurante da a la terraza donde esta la piscina y el roof bar.
Encaminamos andando hacia la medina, y visitamos l parte del sur, la Koutoubia, que solo se ve por fuera junto con los jardines, pero aun asi merece la pena por ver de cerca el minarete que es muy característico porque se ve casi desde cualquier punto de la ciudad. Encaminamos hacia la tumba de los Saadies (la entrada cuesta 10 din) y merece la pena porque sin ser espectacular esta curioso.
De camino a las tumbas vemos el mirante de la mezquita del Manosour, y un mercado muy autentico y local que se extiende por las calles de alrededor donde se puede ver a los marroquíes comprando pescado, frutas..etc.
De camino al palacio de Badi nos perdemos entre las callejuelas llenas de tiendas y de ambiente. Finalmente nos dejamos guiar por un chaval joven, que no buscaba recompensa económica si no ayudar y charlas un rato. Nos recomienda mejor el palacio Bahia y nos lleva por el barrio judío de Mellah, y merece la pena porque hay también muchas tiendas de especias, muy autenticas. De hecho aprobemos para comprar varias cosillas, jabon, aceite de d’argan, esencia de eucalipto…etc.
El palacio de bahía que también cuesta 10 din, merece mucho la pena visitarlo por la decoración de techos interior que es muy rica. LA visita sorprende.
Desde aquí encaminamos por la calle raid ziton el jadid, estrechita y repleta de tiendas. Desde la misma calle visitamos el museo Dar si said (10 din) también muy curioso y recomendable, y comemos en la terraza de un restaurante que se encuentra en una especia de mini plaza en la misma calle.
Despues de comer, continuamos la calle hasta dar en Jemaa el Fna y nos quedamos por los alrededores haciendo algo de tiempo mientras los marroquíes comienzan a traer las estructuras para montar los restaurantes de por la noche.
Aprovechamos para contratar la excursión de mañana en Sahara Expedition  www.saharaexpe.ma (250 din por persona)
Nos tomamos una copa de helado muy buena en la terraza del café Argana, aunque las mejores vistas las debe tenr el café glacé, pero estaba ya ocupado.
Desde la terraza vas viendo como se transforma la plaza, montan los chiringitos y las marroquíes empiezan a montar corrillos.
Volvemos al hotel en el autobús 1 y nos quedamos ya ahí cenando algo de fruta porque estamos ya bastante llenos.
Viernes 14 de enero de 2011
Hoy nos toca madrugar para realizar la excursión porque vienen a buscarnos a las 6:45 al hotel. Nos tomamos un cafetito y nos bollos en el propio hall del hotel y de forma puntual vienen a por nosotros.
Recogemos a varios turistas y después de esperar un buen rato en la puerta de la agencia, salimos sobre las 8:30 con bastante retraso.
La carretera es bastante mala, puerto de montaña con muchas curvas y baches. Hacemos un par de paradas breves para contemplar el paisaje del atlas. La primera de ellas nos recuerda mucho a las Médulas en España.
Por fin, después de unas 4 horas llegamos a Ait Benhaddou, un pequeño pueblo de casas de barro muy curioso y que ha servido de escenario para un sinfín de películas.


Empleamos una hora en visitarlo, paseando por sus calles. Un marroquí nos hace de guía al grupo por un euro por persona.
Despues nos encaminamos Ourzazate. Comemos nada mas llegar en un reataurante que tiene una terracita en el atico. Muy bien aunque algo escasa la comida.
Despues de comer damos una vuelta para la parte antigua. Esta vez sin guía porque nos pedían 5 euros adicionales a la entrada, pero la verdad es que merece la pena que alguien te lo explique porque se trata de un edificación palaciaga cuyas habitaciones y pasillos para un laberinto. Muy curioso.
Asi empleamos las dos horas que teníamos libres y encaminamos de nuevo con el minibús de vuelta para Marrakech. Otras cuatro horas largas. Llegamos sobre las 21:00 con el cuerpo cortado. Descansamos un poco en la habitación y bajamos a cenar al bar del propio hotel un sándwich y una hamburguesa, antes de desfilar para la cama.
Sábado 15 de enero de 2011
Hoy encaminamos directamente hacia la plaza Jemaa el Fna. La plaza durante el dia tiene algo menos de ambientación que por la noche. Están los comerciantes de frutos secos, las mujeres que pintan con henna las manos , los  encantadores de serpientes, los de los monos, los aguaceros…etc.

Directamente nos encaminamos hacia el zoco. Empezamos pronto comprando unas babuchas para estar por casa. Despues nos vamos perdiendo por las diferentes callejuelas. En algún momento salimos del zoco y continuamos por las calles donde están los mercados locales de carne, fruta y pescado y donde la gente local realizar sus compras. Muy interesante el paseo.
Comemos dentro del zoco en un restaurante con un patio interior muy bonito. Y desde allí nos dirigimos a la madraza, pero la entrada de 50 din nos echa para atrás, y decidimos dar la vuelta y encaminar hacia el hotel. Con calma porque salir del zoco requiere su tiempo.
Pasamos la tarde en la habitación del hotel y bajamos a cenar al restaurante Al fassira. Un restaurante regenteado solo por mujeres, con un ambiente más elegante de lo que hemos venido visitando y con mucho extranjero. La comida estaba buena pero tampoco nos pareció espectacular. Los precios están un poquito por encima de la media para nada imposible.
Domingo 16 de enero de 2011-01-17
Volvemos de nuevo a la plaza pero esta vez vamos andando y de camino visitamos la zona comercial de gueliz que tenemos al lado del hotel. (zara, mango…etc).
De nuevo cruzamos la plaza y encaminamos hacia el zoco para hacer alguna otra compra adicional. 
Una vez al norte preguntamos por las curtillerias con suerte porque dimos con un señor que llevaba las manos manchadas y decía que trabajaba allí, y que le seguiéramos que iba para allá.

La verdad es que tuvimos suerte porque por el camino muchos chicos se ofrecen para guiarte pero no nos dan garantía de hecho algunos te indican una dirección y otros otra. Yo creo que juegan al despiste para que les contrates.
Lo que si es verdad es que sin ayuda no lo encuentras, porque esta detrás de unas calles que ya no son turísticas y la entrada es realmente difícil de identificar y no viene señalado.
A la entrada, si o si tienes que contratar a un guía que es el que te da paso a la zona donde curten el cuero. Inicialmente nos pedía 5 euros por cabeza pero al final lo cerramos en 3 y ya me pareció mucho porque realmente la visita y la explicación duran menos de cinco minutos. El guía te da unas hojas de hierbabuena que se agradece porque el olor es bastante insoportable.
No se puede decir que haya muchísimo que visitar pero sí lo suficiente como para merecer la pena la visita. Se trata de una comunidad, donde la gente realiza todo el proceso de elaboración del cuero desde el secado de la piel hasta el tiente. Pero además la gente vive en las propias casas que están alrededor, lo cual hace que todo sea muy autentico.
Comemos en una terracita en la calle que sale de la plaza y que el dia anterior nos dieron un papel de propaganda. Muy bien por cierto.
Damos una vueltecilla mas por el bazar y terminamos tomando un café, esta vez en el café glazé.  Esta bastante lleno de turistas y es que merece la pena porque tiene las mejores vistas de la plaza. Te puedes pasar varios minutos atontado por la música de los bailarines (los gnawa), y mirando la gente y los comerciantes que a primero hora de la tarde empiezan ya a montar los chiringuitos de restaurantes para por la noche.
Nos volvemos a la habitación a pasar la tarde y bajamos a cenar cerquita del hotel en el mismo sitio que comimos el primer dia, pero esta vez el sándwich y la pizza que comimos nos defraudó un poco.
Lunes 17 de enero de 2011
Hoy toca regreso  a Madrid. Esta vez al contrario que otros viajes sentimos algo menos de morrilla porque tenemos unas ganas locas de ver a los peques.
Nos levantamos prontito y después de desayunar nos vamos al supermercado que teneos cerca del hotel a comprar algo de fruta para el viaje.
Cogemos de nuevo el autobús 19 que nos lleva directo al aeropuerto.
Salimos con retraso por la niebla que hay en Madrid.



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